domingo, 23 de febrero de 2014

LIBERALES Y CONSERVADORES EN MI REGIÓN.



LUCAS ALAMÁN



BENITO JUARÉZ

LOS SEÑORÍOS Y LA CONQUISTA ESPAÑOLA EN MI REGIÓN

Cronología básica de los asentamientos indígena desde sus inicios hasta los primeros de la conquista.


1000: Decadencia de Cantona.
1200: LLegan al Valle de Puebla migraciones de nonoalcas y toltecas chichimecas quienes desplazan a los olmecas xicalancas de Cholula. Los terrenos donde se asienta la ciudad de Puebla nunca son habitados por grupo alguno, se constituyen en una región o zona fronteriza entre los señorios de Cholula, Tlaxcala, Cuautinchan, Totimehuacán y Tepeaca, que mantuvieron constantes luchas entre ellos.
1300: Llegan a la región los grupos de lengua náhuatl Huexotzincas estableciéndose en las laderas de la Sierra Nevada y Tlaxcaltecas al norte del volcán la Maliche.
1400: Precaria hegemonía de Huexotzingo tras derrotar a tlaxcaltecas y cholultecas.
1500: La gran influencia del poderío mexica altera el equilibrio político en la región Puebla Tlaxcala causando continuos roces y conflictos.
1519: Arriba a las costas del golfo la expedición de Hernán Cortés. Se alían tlaxcaltecas y huexotzincas con los españoles para ir en contra de Tenochtitlán. Azuzados por los tlaxcaltecas los españoles efectúan la matanza de civiles indígenas en Cholula.
1520: Cortés lleva a cabo campañas en Tepeyacac (Villa Segura de La Frontera), Iztocán (Izúcar), Cuauhquecholan (Huaquechula). Los señorós del valle de Tehuacán son sometidos.
1521: Cae Tenochtitlán.
1524: Arriban los primeros 12 misioneros franciscanos para dar inicio la evangelización del Nuevo Mundo. Desde Tlaxcala se coordina la predicación en Zacatlán, y desde Huejotzingo son enviados misioneros al resto del territorio poblano.
1525: Los indígenas de Zacatlán se sublevan.


CONQUISTA DE TEPEACA

Como sabemos Tepeyacac=Tepeaca, era un calpixcalgo méxica de singular importancia por ser uno de los señoríos que más tributaban al imperio azteca. Su ubicación geográfica privilegiada, la extensión misma del señorío, la importancia de su tianguis y el número de tributarios fueron sólo algunos de los conceptos por los que había de hacerle la guerra de parte de los españoles. Aunado a esto mientras Cortés se reponía en Tlaxcala de la derrota sufrida en Tenochtitlan, un grupo de españoles que venía de Veracruz hacia Tlaxcala fue muerto en Tepeaca y ello provocó más la ira del conquistador para hacerles la guerra, además de los consejos de Xicohténcatl para vencer a sus antiguos enemigos de Tepeyacac.

Lee el siguiete extracto del texto  Historia verdadera de la conquista de la Nueva españa de Bernal Diaz del Castillo.


Otro día tuvimos en un llano una buena batalla con los mexicanos y tepeaqueños, y como el campo era labranzas de maíz y magueyales, puesto que peleaban bravosamente los mexicanos, presto fueron desbaratados por los de caballo, y los que no los teníamos no estábamos de espacio; pues ver a nuestros amigos los de Tlaxcala tan animosos cómo peleaban con ellos y les siguieron el alcance. Allí hubo muertos de los mexicanos y de Tepeaca muchos y de nuestros amigos los de Tlaxcala tres, e hirieron dos caballos, el uno se murió, y también hirieron doce de nuestros soldados, mas no de arte que peligró ninguno. Pues seguida la victoria allegáronse muchas indias y muchachos que se tomaron por los campos y casas, que hombres no curábamos de ellos, que los tlaxcaltecas los llevaban por esclavos.
Pues como los de Tepeaca vieron que el bravear que hacían los mexicanos que tenían en su pueblo y guarnidón eran desbaratados, y ellos juntamente con ellos, acordaron sin decirles cosa ninguna venir adonde estábamos, y los recibimos de paz, y dieron la obediencia a Su Majestad, y echaron los mexicanos de sus casas, y nos fuimos al pueblo de Tepeaca, adonde se fundó una villa que se nombró la villa de Segura de la Frontera, porque estaba en el camino de la Villa Rica y en una buena comarca de buenos pueblos sujetos a México, y había mucho maíz y teníamos a guardar la raya a nuestros amigos los de Tlaxcala. Y allí se nombraron alcaldes y regidores y se dió orden en cómo se corriese los rededores sujeto a México, en especial los pueblos adonde habían muerto a españoles, y allí se hizo el hierro con que se habían de herrar los que se tomaban por esclavos, que era una G, que quiere decir guerra; y desde la villa de Segura de la Frontera corríamos los rededores, que fue Cachula y Tecamachalco, y el pueblo de las Guayabas y otros pueblos que no se me acuerda el nombre; y en lo de Cholula fue adonde habían muerto en los aposentos quince españoles, y en este de Cachulahubimos muchos esclavos. De manera que en obra de cuarenta días tuvimos aquellos pueblos muy pacíficos y castigados.

Dale click al siguienet link para ver la llamada Casa de Cortés
http://excursionesdiversasdetlatoani.blogspot.mx/2012/01/casa-de-hernan-cortes-en-tepeaca-puebla.html

viernes, 7 de febrero de 2014

SINCRETISMO RELIGIOSO EN MÉXICO.



Evangelización en la Nueva España

Víctor M. Maya.

La colonización se encontró con las dificultades de intentar quitar absolutamente la tradición politeísta de los indios. Prácticamente se volvió obligatorio el culto a las imágenes cristianas amonestando y torturando a quien no las siguieran. En este punto hubo dos vertientes. Una fue que los indios siguieron adorando a sus dioses a escondidas, en altares ocultos y rituales en lugares solitarios para que no fueran vistos. La segunda y más efectiva fue la adopción de las deidades católicas como imágenes pero como representación de sus antiguos dioses, por ejemplo: la Virgen María representaba a Tonantzin, la diosa madre indígena, algunas veces algunos evangelizadores llegaron a utilizar el nombre indígena para referirse a María. De la misma forma al infierno cristiano se le llamo Mictlan y a dios se le denomino como Intloque in nahuaque “el amo de lo próximo y de lo lejano” que de origen calificaban a Ometeotl, señor de la dualidad de quien Tezcatlipoca y Quetzalcoatl eran dos de las múltiples manifestaciones

La evangelización se intentó a “tabula rasa” lo que significaba implantarla intacta, hacerse cumplir los mandamientos y la ley de la iglesia sin restricciones ni interpretaciones. Conforme se fue desarrollando, poco a poco se transformó en lo que se denomina ahora cristianismo popular, esto es que la antigua religión indígena fue penetrando en el cristianismo, esto porque nunca se pudo llegar a abolir como en un principio se intentó. Los indios por su parte hacían hincapié en las características del cristianismo que más compartía con su cosmología, por ejemplo: la aceptación de los santos fue bastante rápida ya que estos representaban de alguna manera el politeísmo; el crucifico también fue aceptado ampliamente con gran ahínco en las facciones de sacrificio de un ser humano y la sangre en el mismo.

Las edificaciones de las nuevas iglesias se hicieron primordialmente sobre ejemplos indígenas, esto con la finalidad de representar el nuevo dominio, sin embargo los indígenas al estar en estas creían estar adorando a los antiguos dioses por lo sagrado que ya era el lugar. Aunado a esto se escondían imágenes de los antiguos dioses en los altares para así poderlos adorar mientras fingían adoración a los del cristianismo. Estas relaciones del indio con la nueva iglesia se volvieron cada vez más frecuentes, así fue como nació el cristianismo popular basado en el sincretismo.

Un sincretismo, en antropología cultural y religión, es un intento de conciliar doctrinas distintas. Comúnmente se entiende que estas uniones no guardan una coherencia sustancial. También se utiliza en alusión a la cultura o la religión para resaltar su carácter de fusión y asimilación de elementos diferentes.

2 DE DICIEMBRE

Sin duda una de las grandes leyendas en México es la del indio Cuauhtlatoatzin (La venerable águila que habla) o como popularmente se le conoce: Juan Diego, se cuenta que la madrugada del 9 de diciembre de 1531, Juan Diego iba por el cerro del Tepeyac, cuando vio una nube resplandeciente y una voz dulce que le llamaba por su nombre y en su idioma el náhuatl: “Hijito, mío, Juan Diego, a quien amo tiernamente como a un pequeño y delicado, yo soy la siempre Virgen María, Madre del verdadero Dios, mostraré mi clemencia amorosa a quienes me buscan”. Es en ese momento cuando la bella Señora le pide que le solicite al obispo, Juan de Zumárraga, le edifique allí un templo. El 12 de diciembre le entregaría a Juan Diego la prueba que solicitó el incrédulo obispo de la veracidad de la aparición.

 De la misma forma que la “Virgen Morena” como nueva madre de los mexicanos, así tomando la potestad de tonatzin. Este caso como algunos otros fueron importantes y necesarios para una mejor aceptación de la religión por parte de los indios, vemos así que la iglesia genero circunstancias que propiciaran una mejor asimilación, esto mezclando rasgos indígenas como el caso de la primera deidad de piel morena. Los indios por su parte aprovecharon esto para que su cultura no sucumbiera y rescatar valiosos aspectos de su cosmología

SINCRETISMO CULTURAL Y RELIGIOSO EN LAS CELEBRACIONES DEL 25 DE DICIEMBRE Y FIN DE AÑO EN MÉXICO. Comunicado No. 2083/2010

Los chamulas de las altas montañas de Chiapas, autonombrados hijos de San Juan; celebran además el final de cada año agrícola, con un vistoso carnaval para ayudar a renacer el Sol y el advenimiento de un nuevo ciclo calendárico maya. Esta celebración coincide con la fiesta cristiana del carnaval (febrero). A estos juegos del Fuego asisten 50 mil indígenas y durante cinco días (120 horas) llevan a cabo una serie de rituales bajo el mando de un grupo de personajes principales, organizados religiosamente, cuyas ceremonias culminan el día anterior a la conmemoración cristiana del Miércoles de Ceniza.

Fuego Nuevo

En el Estado de Michoacán los indígenas celebran el fin de Año católico, asistiendo a misas y celebrando con una cena en familia, y cantando pirekuas. Además, los purépecha, que guardan celosamente sus tradiciones ancestrales, celebran también el fin de año del 31 de enero al 2 de febrero, donde se realiza el ritual del Fuego Sagrado; que se enciende en honor de su deidad principal Kurikaueri. Es una celebración de unión para todos los descendientes de Purépecha, para reconstruir la Ireta (el pueblo) tomando en cuenta las raíces de sus antepasados.

En dicha ceremonia invocan a sus dioses para que los guíen y les ayuden a encontrar la sabiduría antigua para la unión y reconstrucción del pueblo, ante los ojos de los turhixi (hombres blancos). Se entregan los símbolos que representan a su cultura, la bandera de los purépecha, la piedra sagrada y el bastón de mando. Esta celebración, se lleva a cabo en la isla de Jarácuaro, una de las nueve islas del lago de Pátzcuaro.

En el norte de México (en la Sierra Madre Occidental, que atraviesa el estado de Chihuahua y el suroeste de Durango y Sonora), los rarámuri, que significa corredores a pie, celebran algunas fiestas del calendario católico, siendo las más cercanas a su tradición la Candelaria, Semana Santa, Navidad y fin de año, particularmente, el día de la Virgen de Guadalupe, el 12 de diciembre.

El calendario festivo está estrechamente relacionado con el ciclo agrícola, y llevan a cabo las danzas de Matachines y Yúmari. En la Semana Santa se baila Fariseos y Pascola, y se ofrece tesgüino y comida a Onóruame, que se comparte con los asistentes a la celebración.

martes, 4 de febrero de 2014

PERIODO COLONIAL: PRESENCIA DE LAS ÓRDENES RELIGIOSAS Y LAS ARTES EN MI REGIÓN

PUEBLA
La conquista espiritual, castellanización y evangelización, la iniciaron los frailes franciscanos desde el año de 1524, fecha en que fundaron el convento de Huejotzingo; de 1540 a 1560, los de Tecamachalco, Quecholac, Tecali, Calpan, Cuautinchán, Zacatlán, Cholula, Huaquechula, Tepeaca, Tehuacán, Xalpa, Coatepec, y otros.
Los agustinos construyeron conventos en Chiautla, Chietla, Huatlatlauca, Tlapa, Chilapa, Xicotepec, Ilamatlán, Papaloticpac y Tututepec. Los dominios de Izúcar, Tepapayeca, Huehuetlán, Tepexi, Huajuapan y Tezoatlán.
Eclesiásticamente se fundó el obispado Carolense en 1526, con sede en Yucatán, pero no funcionó ahí ni en Tenochtitlán, sino en Tlaxcala, y en 1550, se traslada a Puebla, sus limites son extensos e imprecisos desde sus inicios.
El obispado de Tlaxcala, comprendió Zacatlán, Ixtacamaxtitlán, Tlatlauquitepec, Xalacingo, Tecamachalco, Tehuacán, Acatlán, Piaxtla, Chiautla, Chietla, Izúcar, Tepapayeca, Tepeojuma, Huaquechula, Huejotzingo, Texmelucan y Puebla.
Al radicar en Puebla el obispo, la jurisdicción eclesiástica abarcaba localidades de los actuales Estados de Puebla, Veracruz, Tlaxcala y Guerrero. El obispo continuó haciendo cambios, la jurisdicción de Huauchinango y la de Teziutlán, no pertenecían a esta diócesis. La alcaldía mayor o el regimiento, dependían del virrey, no hubo un plan uniforme en sus funciones. La Real Ordenanza del 4 de diciembre de 1783, firmada en Madrid por Carlos III da instrucciones para la formación de intendencias y provincias; al año siguiente, quedó integrada la provincia de Puebla. Su territorio estaba ocupado por el ducado de Atlixco (Atlixco, Tepeaca, Huauchinango) la alcaldía mayor de Puebla, la de Zacatlán de las Manzanas, la de San Juan de Los Llanos, la de Tetela, la de Santiago, Tecali, la de Tepexi de la Seda, la de Chiautla de la Sal, la de Acatlán, la de Tehuacán de las Granadas, la de Cholula, la de Teziutlán, la de Guayacocotla, la de Tlaxcala y la de Cuautla-Amilpas. La finalidad de crear la intendencia fue la de aumentar las rentas reales. Por Cédula Real del 2 de marzo de 1793, se aparta Tlaxcala y sus partidos.

LA RUTA DE LOS CONVENTOS. CHECAR EL LINK
https://www.flickr.com/photos/luisenrique_gs/collections/72157628126708396/ 





lunes, 27 de enero de 2014

POBLAMIENTO Y AGRICULTURA EN LAS SOCIEDADES MESOAMERICANAS

A) Pie de Vaca en Tepexi de Rodríguez
En la población de Tepexi de Rodríguez, situada en la Mixteca Poblana, se encuentra la cantera Tlayúa sitio fosilífero único en el mundo por la gran cantidad de fósiles en el perfecto estado de preservación perteneciente a la era mesozoica del periodo cretácico, hace 100 millones de años. El descubrimiento de los restos de diversos organismos estampados en las lajas de piedra comenzó en 1962, cuando don Miguel Aranguthy Juárez heredó el lugar, se dió a la tarea de extraer las lajas para comerciarlas. Las lajas son rocas de textura muy fina, compuestas de carbonato de calcio utilizadas para pisos y fachadas. Ante el sorprendente hallazgo, dió aviso a las autoridades del estado y años después se publicó el descubrimiento de estos fósiles. Posteriormente en 1981 en el Instituto de Geología de la UNAM (IGLUNAM), comenzó las primeras exploraciones paleontológicas en la zona. Desde entonces el instituto de Geología ha realizado importantes proyectos enfocados a la preservación e investigación de los fósiles. Actualmente el Museo de Paleontología del mismo Instituto cuenta con un registro de aproximadamente 5000 fósiles extraídos de la cantera Tlatúa.
En el área cercana al museo de “Pie de Vaca”, se encuentran huellas de diversos mamíferos que pertenecen a la era cenozoica problamente del terciario inferior (35 millones de años) la semejanza importante de estas huellas con las producidas por las vacas, propició que los pobladores llamaran a este sitio “Pie de Vaca”; la mayoría de las huellas según los especialistas podrían pertenecer a camellos.
También con una antigüedad de 35 millones de años en esta localidad a orillas del río Axamilpa, se encontraron restos de plantas, como hojas, flores, frutos, semillas y millones de granos de polen. Todo este conjunto indica una vegetación muy diferente a la actual con una mezcla de especies tropicales y templadas, prueba de que el paisaje de Tepexi estaba dominado por un clima templado con una vegetación dominada por pino, efedras, ceibas y gramíneas.
Por arriba de la información de “pie de vaca” y ahuehuetes, se encuentra la localidad de “Valle del Mamut” de edad pleistocénica (depositada hace un millón de años), en donde existen abundantes fósiles de vertebrados característicos del cuaternario de América del norte, tales como caballos (que son de origen mexicano), y de parientes de los elefantes como los mamuts y mastodontes, además de parientes del armadillo como el glyptodonte con una caparazón hasta de 2 metros de longitud. 

  B) Orígenes del Maíz en Tehuacán.
El doctor Richard McNeish quien dirigió el equipo de investigadores en el proyecto Arqueológico Botánico Tehuacán y encontró, entre 1960 y 1963 el más interesante y significativo de los maíces prehistóricos conocidos: una serie de mazorcas procedentes de las cuevas de el Riego y de Coxcatlán, fechadas entre 5200 y 3400 a.C. “Fue encontrada en una capa de tierra que cubría el piso de una cueva que la gente utilizaba como refugio. Los habitantes de esa caverna deben haber comido aquellos primeros elotitos junto con otras hierbas y plantas, algunas frutas, caracoles de río y carne de pescado y animal silvestre. En tierras mayas, el descubrimiento más temprano de restos de maíz comestible se hizo en la orilla del lago de Petenxil, en Guatemala. Por eso sabemos que nuestros antepasados lo cultivaban seguramente a partir de 3,500 años antes de Cristo”. Los estudios permitieron concluir que el cultivo del maíz se inició en el valle hace cien mil años y que fueron los recolectores y cazadores quienes lo convirtieron de maíz silvestre en maíz domesticado.






TESTIMONIOS ARQUELOGICOS PREHISPANICOS. ZONAS ARQUEOLOGICAS
Cantona
Dentro de las zonas arqueológicas más importantes pero menos conocidas del Altiplano central está la de Cantona, a la que se llega por la carretera federal 129 que pasa por Libres. De ahí hay que llegar a Tepeyahualco para tomar el camino a Cantona, ubicada a unos 115 kilómetros de la capital del estado.


El rescate de esta urbe prehispánica, de gran complejidad arquitectónica, es uno de los 14 proyectos especiales de investigación arqueológica que hay actualmente en México. Se trata de una megalópolis del centro norte de la cuenca de Oriental, ubicada en un "mal país" o zona de escasa vegetación, que comprende un espacio de 11 a 12 kilómetros cuadrados, muy denso en vestigios materiales, cuya importancia provino de su papel de ciudad-puente entre el Golfo-sur y el Altiplano central. En su ubicación estratégica sobre la ruta comercial y de intercambio cultural entre los pueblos de la costa oriente y los de las tierras altas del centro, se halló en efecto el origen de su fortuna. Hoy se sabe con certeza que su apogeo se produjo entre el Clásico Tardío y el Posclásico Temprano; es decir, entre el siglo VII y el siglo X. Hay en ella de tres a cinco mil patios y 15 mil estructuras arquitectónicas.

Tenía un amplio y elaborado sistema de comunicación, con calzadas elevadas y numerosos callejones, pasillos, escalinatas y rampas. Poseía además una intrincada red de patios delimitados por muros perimetrales, casi todos dentro de otras estructuras arquitectónicas. Se han descubierto restos de altares, pirámides y aposentos, lo mismo que 22 juegos de pelota. En ningún otro asentamiento prehispánico de México se han encontrado hasta ahora tantos de estos juegos como en Cantona. De la existencia de esta urbe se supo a fines del siglo XVIII, cuando se le mencionó en las Gacetas del sabio mexicano José Antonio Alzate; no obstante se considera al francés Henri de Saussure como su descubridor formal, en 1855. Estudios cada vez más serios comenzaron a realizarse desde la década de 1930, pero fue hasta 1993 cuando se inició un proyecto de rescate.

Dada la monumentalidad de Cantona, por el momento sólo se halla habilitada una parte representativa del asentamiento, a partir de la cual el visitante tiene una visión de lo que fue esta gran urbe. El circuito de visita incluye calzadas elevadas, áreas habitacionales, plazas, patios y plataformas, así como tres juegos de pelota, dos pirámides y un temazcal. Aunque esta zona sólo representa el dos por ciento de la superficie de Cantona, la extensión del recorrido es de tres kilómetros.

En el territorio del estado, la sierra norte luce como un enorme jade de reflejos fulgurantes. Hay tanto por conocer y admirar que resulta imperioso hacer al menos un recorrido por el levante y otro por el poniente. El primero forma nuestra séptima ruta y se bifurca en dos direcciones: una que comienza en la ciudad de Zacapoaxtla y atraviesa la célebre y pintoresca villa de Cuetzalan, para terminar en la zona arqueológica de Yohualichan, el mayor vestigio de la cultura totonaca en tierras poblanas.

La segunda dirección se abre paso hasta el extremo oriente, cerca de los límites con Veracruz. Se inicia en la sosegada ciudad de Tlatlauqui y se desvía hacia la hermosa presa de La Soledad y el pueblo de Mazatepec. Retornando el camino sigue por la risueña población de Chignautla y concluye en Teziutlán, la urbe más relevante de esta porción del estado. Inmersos en las fragosidades de la Sierra Madre Oriental, los puntos de esta ruta comparten un paisaje de infinita belleza, formado por nutridos bosques, cascadas cristalinas, umbrías cavernas, profundos barrancos y altivos riscos, envueltos todos en una atmósfera mágica, impregnada del olor de las mejores tradiciones, patentes en las fiestas, las danzas, los atuendos y la sabrosa comida regional. Si a ello se agrega el comedimiento y hospitalidad de los lugareños, se tendrá completo el abanico de razones que existen para visitar esta región del norte poblano.





CHOLULA
Aunque las iglesias de Cholula llaman mucho la atención, el influjo de su pirámide es a todas luces mayor. No falta en ello razón, pues se trata de uno de los monumentos más grandes de la humanidad, formado por varias pirámides que se fueron superponiendo en seis siglos hasta convertirlo, hacia el siglo IV, en un basamento de 450 metros por lado con una altura de 65: dos veces mayor que la pirámide del Keops en Egipto.
Dedicada a Chiconahui Quiáhuitl, un dios de la lluvia, la pirámide ya estaba oculta cuando Cortés llegó a Cholula. Era usual que cada nueva generación, tal vez marcada por el inicio de un ciclo solar, hiciera una nueva pirámide sobre la anterior, cubriéndose ésta con adobe. De tal costumbre vino a la ciudad -fundada en el siglo V a.C. por olmecas-xicalancas- su nombre primitivo de Tlachihualtépetl ("cerro hecho a mano"). Huyendo de la barbarie chichimeca, hasta ahí llegaron en el siglo XII los toltecas, y hallaron no sólo un refugio sino un sitio de reflorecimiento, cuya hegemonía conquistaron pacíficamente, a fines del siglo XIII. Cholollan, o "lugar de los que huyeron", fue el nuevo vocablo con que se designó a la urbe, en la que muy rápido prendió el culto a Quetzalcóatl, cuyo templo se erigió muy cerca del cerro bajo el cual yacía la pirámide.

Aunque los españoles se percataron de lo que había en las entrañas de aquel montículo, la empresa de acabar con una obra de siglos se reveló superior a sus fuerzas. Se contentaron así con edificar encima una iglesia, que en 1594 ya estaba dedicada a la Virgen de los Remedios. Reconstruida entre 1864 y 1874, tras un terremoto, es la iglesia que hoy vemos desde lejos, blanca y airosa, con sus altas torres y sus cúpulas esmaltadas.




En 1931, la pirámide comenzó a explotarse por el arquitecto Ignacio Marquina; después de 25 años se perforaron ocho kilómetros de túneles y se descubrieron siete pirámides superpuestas. En la segunda se halló el Mural de las Mariposas. En un edificio anexo se encontró el Mural de los Bebedores (56 x 2 metros), con más de cien figuras antropomorfas que escenifican una ceremonia en honor de Octli, el dios del pulque. En el museo de sitio se pueden ver las réplicas de ambos murales y una maqueta del conjunto piramidal, incluyendo el patio donde hay tres altares de mármol, uno de ellos horizontal, de diez toneladas y una sola pieza, con la serpiente emplumada en su orilla, señal de ser obra tolteca y de haberse dedicado a Quetzalcóatl.

Xiutetelco
De Teziutlán se toma la carretera 131, con rumbo a Atzala y Altotonga, va del estado de Veracruz, encontrando en los límites estatales la población de San Juan Xiutetelco, muy pequeña y sin servicios de ninguna clase, lo que no importa tanto, puesto que está muy cerca de la ciudad. El atractivo de este pueblo es que está asentado sobre una enorme zona arqueológica. Los basamentos piramidales, ahora cubiertos por la vegetación, muestran todavía los cuerpos arquitectónicos que los componían. En la cima de uno de ellos está la torre de la iglesia, como si los clérigos quisieran demostrar el triunfo de su religión sobre la anterior.

Xiutetelco significa: "En el Montículo del Dios del Fuego", o: "En el Montículo del Señor del Año", ya que el dios Xiuhtecuhtli, era al mismo tiempo el dios viejo, el que había inventado el fuego y quien regía el calendario. A él debió estar consagrado el pueblo prehispánico, originalmente totonaco, pero dominado por los nahuas.

Las estructuras datan de la etapa próxima a la conquista, alrededor del siglo XV.  Encima de uno de los basamentos más altos está una capillita la Virgen de Guadalupe, desde la cual se domina toda la población. Existe un museo muy simbólico, con una colección de piezas arqueológicas, algunas de ellas excepcionales.

Lamentablemente, a pesar de las recomendaciones oficiales, la gente sigue construyendo, con muy mal gusto, sobre esas piramides tan notables.  Con un poco de imaginación, se puede reconstruir mentalmente el centro ceremonial que debió ser espectacular, al menos con seis basamentos muy altos, de cuerpos escalonados, grandes rampas o escaleras y coronados por los teocallis. Todo con recubrimiento pintado de vivos colores. Conjunto que debió contemplarse desde muy lejos, en el asiento de Tezcatlipoca, donde ahora campea por sus respetos el "Señor de Altotonga".
Yohualichan

Este antiguo centro ceremonial de la cultura totonaca se localiza al noreste de Cuetzalan, a 190 kilómetros de la capital del estado. Se cree que fue fundado a inicios del periodo Clásico (0 a 900 d.C.) y que ante la invasión de grupos belicosos de lengua náhuatl comenzó a ser abandonado desde la mitad del Posclásico (900 a 1519 d.C.).

Yohualichan significa "lugar de la noche". Sus ruinas constan de una plaza rectangular, alrededor de la cual hay cinco montículos o pirámides con distinto número de basamentos y vestigios de templos en sus cimas. Aunque no todos los montículos se han excavado, se aprecia con claridad una unidad de estilo, primordialmente dada por los nichos que horadan los basamentos piramidales. En el sitio hay también un juego de pelota, cuya existencia se explica por el hecho de que, para nuestros antepasados, era este juego uno de sus principales ritos, ya que al golpear la pelota los participantes intentaban reproducir el viaje de los astros por el cielo.



Estas ruinas recuerdan mucho a la ciudad prehispánica de El Tajín, Veracruz, que se halla a sólo 60 kilómetros, en línea recta. Y es que los nichos de los basamentos y las grecas que decoran el talud de la pirámide mayor de Yohualichan, también existen en esa ciudad sagrada. Puesto que ambos sitios pertenecieron a la cultura totonaca, es de suponerse que sus relaciones fueran estrechas, a través de rutas prehispánicas de las que algunos rastros quedan. En este sentido, Yohualichan es interesante porque comprueba la antiquísima presencia de grupos de la costa en la región de la sierra nororiental de Puebla.


Tepapayeca
Por la carretera que de Izúcar conduce a Cuautla está la entrada al antiguo Tepapayeca, "lugar bueno y sereno", ubicado a 76 kilómetros de la ciudad de Puebla. Con sus huertos familiares de árboles frutales delimitados por chaparras bardas de piedra bola, este apacible pueblo cuenta con un sitio arqueológico llamado Tlapanalá y un pequeño monasterio del siglo XVI.

La zona arqueológica apenas comienza a explotarse. Por ahora se observan sólo dos basamentos, pues varios otros permanecen bajo las casas actuales del poblado. Dos cuerpos que se hallaban encima de lo que hoy se aprecia y el templo prehispánico que coronaba el conjunto fueron demolidos en el siglo XVI. Las piedras se utilizaron en la construcción de nuevos edificios, como el monasterio levantado a finales de la misma centuria.

Cercano al sitio arqueológico, el monasterio está formado por la iglesia de La Candelaria y lo que queda de su convento: el bello y florido patio del claustro, con sus arcadas de medio punto sostenidas por columnas de fuste liso y capiteles de volutas simples. De la misma forma que el ex convento de Izúcar, el de Tepapayeca fue obra de frailes dominicos; es por eso que la arquería del claustro ostenta el escudo de esa orden.

Tepexi
Tepexi el Viejo fungió como cabecera de uno de los señoríos popolacas más importantes que controlaron el sur de lo que ahora es el estado de Puebla durante el periodo Postclásico (1200-1500 d.C.), este pueblo mantuvo estrecho contacto  con Teotihuacan, pues fueron los popolacas los productores de la cerámica "anaranjado delgado" que era comercializada por la gran urbe.
Esta fortificación presenta cinco áreas, sobre los que se emplazan las plataformas, montículos piramidales, zonas residenciales, atalayas y tumbas. En cada una, será posible encontrar áreas ceremoniales donde se encuentra el montículo piramidal más importante en el centro, y otro más pequeño en el extremo oeste. Al noroeste de este sitio se caracteriza por sus construcciones residenciales, de las cuales aunque quedan restos de cimientos y partes de los muros se combina el sistema de cuartos con patios y accesos en forma de "L". Fuera del recinto amurallado, al norte, se encuentra un aljiba, el cual se supone que mediante un sistema de drenaje en las plazas, se recolectaba el agua de lluvia.
La fortaleza tiene solo un acceso natural hacia el sur. Fuera del recinto amurallado, a unos seis kilómetros, aún se encuentran restos de cinco pequeños asentamientos relacionados con el principal, a los cuales se les conoce como subsidios; uno de estos subsidios corresponde a la faja de un terreno al oeste de la muralla, donde el cerro desciende y se le conoce como La Península; se trata de una zona habitacional donde abundan los restos cerámicos.
Dos sitios mas quedan al sur, junto al acceso natural al sitio: uno de ellos solo presenta restos cerámicos, muy erosionados por ser campo de cultivo moderno; el otro presenta construcciones aún de pie, erigidas con el mismo sistema que las del recinto amurallado.


El sitio se localiza al sureste de la ciudad de Puebla, capital del estado del mismo nombre. Su acceso es por la carretera federal número 150, la cual se dirige a Tepeaca; nueve kilómetros después se toma la desviación que lleva a Tepexi de Rodríguez; dos kilómetros adelante, al pasar la ranchería Moralillo, parte una brecha que lleva al sitio.